Las características estructurales de la música y la naturaleza social de las actividades musicales pueden ayudar a reducir el impacto de estos problemas de las siguientes maneras:
1.- Los sonidos musicales engloban una variedad de frecuencias y pueden tocarse a altos niveles de intensidad produciendo una estimulación tanto táctil como auditiva. Estas características son útiles en tareas de entretenimiento auditivo, como la toma de conciencia y discriminación del sonido.
2.- Al igual que el habla, la música está compuesta por patrones de diferentes sonidos, duraciones e intensidades. Los patrones musicales pueden, por tanto, utilizarse para interpretar y reforzar características similares al habla.
3.- La música a menudo se presenta con información textual, como las letras de las canciones. Se puede reforzar el uso correcto del lenguaje y vocabulario nuevo, cantando y escribiendo letras de canciones.
4.- Los grupos instrumentales requieren también que el cliente posea habilidades sociales: deben seguir instrucciones, esperar turnos, cooperar con otros y compartir ideas. Estas actividades ofrecen un entorno motivador y estructurado para aprender y reforzar conductas sociales apropiadas. |