El Cáncer es un crecimiento tisular producido por la proliferación continua de células anormales con capacidad de invasión y destrucción de otros tejidos.
Las técnicas en musicoterapia más usadas implican activamente a los enfermos a través de la producción musical propia, bien con la voz o con ayuda de instrumentos de fácil manejo, utilizando el lenguaje musical como medio de comunicación. El musicoterapeuta extrae la información necesaria que permite establecer objetivos específicos para cada paciente en función de sus necesidades y características.
Con estas sesiones se pretende mitigar el impacto emocional del diagnóstico y la evolución de la enfermedad, favorecer la adaptación de los afectados a la nueva realidad, aumentar la autoestima, aumentar el control de la situación, facilitar la comunicación y, a través del apoyo emocional, mejorar la respuesta inmunitaria de su organismo a la enfermedad.
La musicoterapia se puede utilizar para trabajar los siguientes objetivos:
Disminuir la ansiedad, la angustia y el estrés producidos por la incertidumbre de la evolución de la enfermedad. El trabajo se orienta a facilitar la expresión emocional, a aprender a relajarse, a reducir los pensamientos negativos y la preocupación excesiva por el futuro, disminuyendo así la tristeza, el estado de ánimo depresivo y la fatiga emocional; a aumentar la seguridad personal y la autoestima y a incrementar la creatividad y la autorrealización.
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